No se todavía si tengo que pensarte y sentirte en pasado en presente o ambas. Signo de que no asimilo lo que pasó.
A pesar de todo me siento leve, por decirlo de una forma decorosa.
Nunca quise pensar en tu viaje a pesar de que me lo advertiste varias veces. No muchas porqué no me gustaba tocar ese tema con vos. Siempre preferimos hablar de la vida, sus pocas e importantes cosas lindas y nos cagamos de risa de las que no. Siempre fue asi, a pesar de todo.
Siempre preferimos hablar de cualquier boludez, o sea, de las cosas que realmente valen la pena. (después de todo)
Hoy no estás, no se donde buscarte y es otro día más sin saber donde mierda estoy parado.
Sabía desde el primer momento que te fuiste que iba a ser muy difícil no tenerte pero nunca me imagine que el vacio fuera así. Tan lleno de nada.
Desde ese momento sabía que tenía que cumplir tus últimos deseos, sabía que tenía toda una vida posterior para extrañarte horrores. Y no me equivoqué, mas bien me quedé corto. Vos lo sabías y no me quisiste advertir. Gracias. Me ahorraste mucha más angustia.
Cuando el momento llega no hay arte que nos salve. Te fuiste y no hay nada que pueda hacer. Es ese instante de impotencia total donde siento que al no tener nada, lo tengo todo.
Se que estoy justificando mi ostracismo con tu duelo, pero creeme que nunca me sentí más auténtico que ahora. La honestidad es simple y fatal. Ni siquiera yo mismo me lo quiero creer pero es más fuerte.
Tu viaje me vino como anillo al dedo para terminar de soltar mis fantasmas más oscuros.
Me siento seguro de haberte dado todo mi amor dentro de mis pocas posibilidades. Fuimos compinches pero siempre sentí que cuando no te tuviera a mi lado mi pulsión de muerte iba a ser más palpable y lo es. No es paradójico pero ese sentimiento me tiene más vivo que nunca (por decirlo de una forma).
La vida sigue y no tengo idea de cómo será. Nunca la tuve. Ahora menos.
Quizás me doy cuenta de estar a la deriva, pero más calmo, más simple, más cerca de la nada misma.
Me gustaría volver a los tiempos en los cuales a pesar de sabernos engañandonos a nosotros mismos, jugábamos a mentirnos con cosas que nos entretenían y así pasar el rato más rápido: para que esa espera angustiante no fuera tan pronta y porqué no reconocer, quizás inevitable.
Mi gen de fe pueda que exista en alguna parte de mi. No creo tenerlo pero daría un brazo por saber que lo tengo y poder aprovecharlo. Mentirme un poco no creo que me haga mal.
No puedo evitar que todo es una gran mentira berreta hacia la nada. No hay un sentido real de todas las cosas que haga. Nada por lo cual sentirse pleno o feliz.
Extraño mi angustia sobre el futuro. Ahora que ya lo tengo recordando tu cuerpo muerto no me importa nada. Se que estoy tranquilo y eso me basta. Siempre tuve un miedo atroz a ese momento y cuando pasó lo sentí muy real. No tuve miedo. En realidad me dio mucha paz saber que no sufriste nada.
Cuando los pocos que me preguntan como estoy les contesto eso, se que no les miento. No me importa si me creen, nunca me importó. Pero se que no miento al decir que estoy tranquilo.
Nada me turba como dijo la estúpida perversa que dentro de su cinismo trato de disfrazar su falsa felicidad con un misticismo sorete.
Regalame por favor una sonrisa más, no tengo la más puta idea de cómo lo vas a hacer pero dame ese gusto, por favor, ninguno de los dos estuvo seguro del poder de una sonrisa pero no quiero que te vayas sin darme ese gusto.
Fue un regalo infinito estar a tu lado cuando te fuiste. Puedo presumir completamente que tus últimos segundos hayan tenido una estética fiel a vos, me pone muy feliz saber que te fuiste sin sufrir. Sos una Diva con todas las letras, y en mayúsculas y es lo mínimo que te merecías. Sabía que no podía soportar verte sufrir y me dio mucha paz saber de que te fuiste de esa manera. No costó que me convencieran, siempre lo supe. Fue limpio y atroz, pero por suerte no te diste cuenta de nada.
Ayudame a encontrar paz para seguir adelante. No estoy para nada apurado en recorrer este camino y menos en terminarlo. Se lo que me toca y no busco nada.
La vida siempre nos pone al frente de las situaciones que quiere por más que las querramos evitar.
Vos fuiste mi hermana menor preferida.
El amor no existe, nada queda, todo vuela y se evapora en la nada, la juventud no existe, la risa es lo único que tenemos, el amor real no se si existe, me cuesta soñar, miento si digo que no me cuesta todo, te quiero seguir viviendo siempre con tu sonrisa altiva que roza la verdad. Esa que significa pelear lo que sea, pero de la forma que se pueda.
Te extraño horrores. Todos los días. Ayudame.