lunes, 8 de noviembre de 2010

Hoy

Lo pude haber escrito en mayúsculas. No se para que. Si que lo se. Hoy es lo que tengo y es todo. Los seres queridos que se fueron se empeñan en no dejarme hacer el duelo y poder seguir amándolos a través de la memoria viva. No puedo evitar extrañarlos a cada momento. Parece simple y lo es pero no puedo: no solo hace falta un llamado de una prima que me haga llorar aún más, si total solo puedo darme cuerda, que mierda !!

Pero me siento vivo al enfrentar la muerte de los seres que amé. Me siento vulnerable y solo pero con fe de sentirme cada día un poco más fuerte.

Extraño y mucho. No idealizo a mi viejo sino que lo amo tal cual fue. Nunca me permití subirlo a un pedestal y el extrañarlo tal cual fue, me duele aún más. Porqué lo extraño tal cual fue. Sin filtros es el sentimiento.

Mi abuela Genoveva, la que no llegué a conocer, me hace extrañarla de una forma difícil, no por no poder amarla: me pasa que no puedo darle forma y ver hasta donde llego.

Mis dos abuelos referentes están siempre que los necesito. En la memoria, claro. Se que están conmigo y los siento (al mismo momento que los extraño).

Ella, si ELLA es también este sentimiento pero potenciado a no se cuantas potencias. Perdí el control.

No quiero sentirme así. Quiero poder dejarlos descansar en paz que bastante tuvieron que vivir. Nadie les regalo nada a mis muertos, salvo la vida que es todo.

¿Porqué será que nadie les regalo nada a mis muertos, salvo su muerte?

Esa vida que estoy tratando de descifrar. Cada día que pasa.

Se que me voy a morir y en paz, no se cuando ni donde ni como. Ya no me angustia. Ellos me enseñaron a ver los límites de mi vida. Que gracias a dios son lejanos y certeros.

Gracias por enseñarme a vivir en vida y por sentirlos cerquita a partir de la memoria. Con sentirlos no me siento solo.

Se que mi vida muere en mi. No por haber tragado un montón de libros de filosofía pelotuda sino porqué no tengo hijos.

Mi proyección es la nada en la que mis muertos ya se encuentran.

Mi proyección es la nada en la que mis muertos ya se encuentran.

Saber mi límite me da mucha paz y esperanza para vivir esta vida que me tocó en suerte. Como pueda, ya no me exigo. Solo quiero vivir y ser feliz con mi seres de carne y hueso y seres de memoria viva que me acompañan en cada momento.

Gracias.


2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar