El martes me hicieron una litrotricia que es una práctica que consiste en hacer disparos producidos por electrodos que provocan ondas de choque que supuestamente desintegran las benditas piedras del riñón. En la práctica, esta cagada se limita a ser una picana (muy cool por cierto) donde por una hora sentís que te están electrocutando, y encima con tu propio convencimiento.
No vaya a ser cosa que tenga que pedir ayuda y menos plata. ¿ Dónde queda mi puta autosuficiencia en ese caso?
El fin de semana pasado vi una película de Kaufman muy existencialista y lo más interesante era que dentro de los atributos más marcados está el egoismo. Eureka !!!
De tanto mirar mi ombligo y esperar que desde él el mundo se regenere, no percibo que me pierdo un mundo real para compartir, mejor dicho para empezar a compartir.
Mis ideas vacias puede ser que mueran. Solo espero darme cuenta de eso para poder disfrutarlo y llorar de alegría por todo lo que eso significa.
Ya me siento fuerte como para empezar. (al menos empiezo a mentirme, voy un paso más)
Gracias !!!
jueves, 23 de abril de 2009
miércoles, 1 de abril de 2009
Piedras
Tengo unas ganas de mandar todo a la mierda que me sorprendo a mi mismo con la altivez que me lo suelo proponer. Cuando lo haga, ahí si me caigo de culo.
¡No puede ser, que mierda!
¿ Soy hermano menor o no? ¿Dónde está mi altanería soreta e infantil? ¿Dónde carajos está?
Tengo que afrontar todas las adversidades que se me presenten: laburo en caída libre, piedras a granel en los dos riñores, guita que nunca alcanza, etc. (que superado soy, a veces me admiro, me siento escalando el Everest)
Después de todo, ningún planteo que se me presenta está fuera de lo común.
¿Al final, dónde está mi impronta soberbia de Hermano Menor?
Qué se hizo de mi onmipotencia, de mi sabiduria, de mi autocomplacencia, de mi pelotudez asfixiante, de mi nada.
No puedo ser tan pelotudo.
Espero que para ese entonces la realidad no me haya pasado por encima y tenga que vivir a reacción de todo lo que pasa.
¡No puede ser, que mierda!
¿ Soy hermano menor o no? ¿Dónde está mi altanería soreta e infantil? ¿Dónde carajos está?
Tengo que afrontar todas las adversidades que se me presenten: laburo en caída libre, piedras a granel en los dos riñores, guita que nunca alcanza, etc. (que superado soy, a veces me admiro, me siento escalando el Everest)
Después de todo, ningún planteo que se me presenta está fuera de lo común.
¿Al final, dónde está mi impronta soberbia de Hermano Menor?
Qué se hizo de mi onmipotencia, de mi sabiduria, de mi autocomplacencia, de mi pelotudez asfixiante, de mi nada.
No puedo ser tan pelotudo.
Etiquetas:
Perfil perdido de Hermano Menor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
