domingo, 3 de octubre de 2010

Ponerme el cinturón

NO para mi hermano, sino para mi.

No solo gástrico, no porqué quiera bajar de peso sino por restringir aún más el contacto con el resto del mundo. Lo poco de sociable que me queda lo debo restringir. Aún más. Ponerme el cinturón para ser un poco más antisociable aún. Más aún. Apretar el cinturón. No hasta que duela sino hasta que quede lo suficientemente apretado como para estar tranquilo y seguro de que no se me van a caer lo pantalones. Claro que si, que definición y que certezas. Ni aunque lo sienta de veras.

Que maravilla, cuando más me aprieto y encierro en mi, más confiado me siento de llevar mis pantalones sin tener miedo a que se me caigan. Emocionante.

Solo es estar seguro de mi. De no exponerme, de saber de que no me va a herir, de que no me van a usar .

Me siento en paz, solo riendo y llorando, pero de mi.

Cuando menos contacto tengo con otros, más seguro de no exponerme y más seguro de no sentirme herido.

Me siento seguro y eso me hace bien.

Amén.