No quiero ni pensar lo que sería poner un corrector automático sobre las cagadas que escribo. La máquina explotaría. Más vale que siga siendo todo fruto de un impulso y listo. Ya está. Ya me descargué. Ya viví, soñé, partí y vomité todo encima, en solo una entrada de blog. Sin (más) palabras.
Hoy me di cuenta de mi capacidad de sentir selectiva y de que aunque no lo acepte, tengo a flor de piel a todos mis fantasmas.
Como ellos están presentes a mi lado con asistencia perfecta, todos juntos bailan a mi alrededor y me dan un discurso muy sordo, disperso, mal escrito, muchas veces sin sentido común y menos lógico. Pero una directriz siempre está en cada entrada.
Mis miedos me guian y me dan un rumbo, y hasta placer diría.
Mi nada es un todo y me marca: Yo, (dicho con impostura de Hermano Mayor) que aunque no lo crea soy obsecuente con todo, no puedo dejar de seguirla.
Quedé vulnerable y saber que mis miedos están acá me gusta.
No tengo la más puta idea de como resolver mi vida. Al menos voy reconociendo que tengo compañía: Mis Fantasmas.
Por algo tengo que empezar.
Gracias.
martes, 3 de enero de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
