Me suena como un épílogo que me tendría que haberme pemitido hace mucho tiempo. Pero no lo pude hacer antes. Simplemente no pude, no me dió el culo.
Y como dejar de pensar que también esto te lo dedico. Por más que no quiera. Por más que ni te enterés como estoy. Por más que no te importe, y por más que a mi ya me dejó de doler tu mirada hace mucho tiempo ya.
Simplemente agradecido por el vuelo. Es cierto, no duro para toda la vida, pero valio la pena, y de que manera.
Me dejaste hecho mierda pero el poder haberte amado en serio me hizo sentir más vivo que nunca y recuperar la fe en mi.
Puedo estar hecho un estúpido (para variar) pero dentro de la tristeza tengo la convicción de que hay algo en mi latente que está. Que por más guardado que lo perciba, siempre tengo una luz muy profunda que me guia y que me cuida y que por más que piense que nunca nada tiene sentido, la vida recupera su valor.
No es que te agradezca y que te merezcas un premio. Lejos de eso, y a pesar de que nunca me gustó conventillear, siento que te debo mucho, más de lo que parece.
Fuiste fugaz, ahora que te veo a la distancia. Pero la marca queda para siempre.
No quiero entrar en terreno pantanoso donde se analiza cada porqué, cada desencuentro y cada omisión. Tampoco sería descortés. Sabés que no es mi estilo.
Solo quiero recordarte con una sonrisa sincera a la distancia, la que me dio Vida.
Te di Amor en serio. Pero como siempre te decía: no solo hacemos lo que queremos, sino lo que podemos. Y en nuestra ecuación no nos dio el cuero para más. Será que tendría que haber sido de esa manera o no. Fue asi, y fue.
Nunca te voy a olvidar por darme la sonrisa.
No tengo la más puta idea de lo que vendrá. Estoy más que en bolas. Pero más seguro de saber que tengo una luz interna que me guia.
Tengo bronca de no sentir la soberbia del Amor.
Espero que esto lo hayas entendido como una forma sutil de mandarte a la mismísima mierda y dar una vuelta final de página a mi vida.
Gracias.
sábado, 31 de julio de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
