viernes, 12 de septiembre de 2014

Amén

No tengo razones de justificar nada mi querido Diario.
Ya creo que te había pedido disculpas por no haberte escrito antes y con la frecuencia que te merecés. Quizá fue que me había cansado de escribir cosas tristes que no me llevaban a ningún lado. Mi soberbia existencialista no tenía ningún rumbo.
Pero volví. ¡Y de que forma!
Siempre sentí que estabas a mi lado para contarte mis fantasmas, por ahí tuve la leve esperanza de que no siempre fuese así pero nunca imaginé poder contarte todo lo que estoy viviendo ahora.
Y si, acá estoy. Feliz. Cómo explicarlo.
Quizás gasté demasiadas energías en diagnosticar mis miserias y no me preocupes en ver de qué forma podía salir de pozo.
Ahora ya estoy en en aire y no puedo más que agradecer.
No lo puedo creer. estar volando, en paz, sin miedos, con una adrenalina que vibra en todo momento. Todo el santo día de la misma forma. Volando. Sin control aparente de nada pero en realidad, con la tranquilidad de saber que llegué, que por fin estoy donde siempre quise estar.
Cómo explicartelo. Quizás me tendrías que mirar. La mirada seguro me delate.
Estoy más allá de todo. Feliz.
Ojalá que cuando El me vuelva a ver, con una sola mirada pueda contarte todo esto que me pasa.
Gracias.

martes, 9 de septiembre de 2014

Ingratitud

Perdoname mi querido Diario. Perdoname.
No es que haya sido ingrato con vos.
Sabés muy bien que siente estamos juntos en los momentos tristes que vivimos juntos.
Pero ahora vuelvo de otra forma. Quedate tranquilo. Los fantasmas están, pero cada uno donde tiene que estar. Ahora me tenés a nuevo. Como siempre quise estar: Feliz.
Vos sabés muy bien que solo necesitaba ver Luz. Sentirla y a partir de ahí proyectar un mundo.
Vos sabés muy bien todo lo que añoro, todo lo que deseo.
Cómo explicarte que con solo escuchar su voz, el mundo se para o hace lo que quiera, que ni cuenta me doy.
Solo necesito escuchar su vos. Y si, cuando lo escucho me cago encima. Perdoname. No me excuso porqué vos me conocés muy bien e intuías que cuando me pasara, iba a reaccionar como lo estoy haciendo.
Estoy volando y soñando y sonriendo.
Feliz.
No tengo la más puta idea de lo que va a deparar el destino con el bendito río de plata marrón en el medio pero ya se buscará la forma de resolverlo.
Lo único que me importa, y vos lo sabés muy bien, es tocar el cielo con las manos de la forma en la que lo estoy haciendo.
Me hago el superado al permitirme metejonearme a través de granitos de arena. Pero gracias a EL, cada granito de arena es más grande que el asteroide de Yucatán que terminó con los dinosaurios.
No me preguntes cómo, pero me da mucha paz. No tengo idea cómo lo hace. Quizás sea una de sus tantas virtudes. Si me pedís que te enumeré cien, te digo mil. No me canso.
Estoy en paz, tranquilo y feliz.

viernes, 18 de mayo de 2012

Vida

Nada nuevo bajo el Sol salvo la Luz que de una buena puta vez aparece y me deja ver una realidad distinta a lo previsible.

Gracias a lo que sea que puedo ver más allá de mis narices y darme cuenta de que existe algo más allá de la formula habitual.

Suerte que al menos vivo. No pido mucho más. Quizás darme cuenta de que lo hago. No creo que sea lujo, ¿o sí?

Hay momentos que más allá de los afectos, la realidad y su mal gusto es abrumadora. No tengo armas en contra de eso. Desolador.

¿A donde irá a parar toda esta desidia?

Cuando despertemos no vamos a poder culpar a nadie más que a nosotros mismos.

Obvio que ya es tarde para arrepentirnos. La mierda me desborda y encima ni cuenta me doy.

Triste. Es lo que hay. Lo siento mucho (creo).

jueves, 19 de enero de 2012

Mi mejor idea

Fuiste la idea en si que más me gusto siempre, por más alejada que te tenga desde hace tiempo ya.

Buscando el sentido donde ubicar a la tristeza, sumado al hartazgo de no tenerte.

Ni siquiera las ganas de buscarte me surgen.

Mi idea de Amor. Mi bendita idea de Amor.

Las ganas de sentirte y por eso poder llorarte (al menos).

Necesito cagarme encima al solo hecho pensar en vos. Necesito ser un obsesivo: necesito que el tiempo no vuelva a existir.

Estoy cansado de tanta realidad y de tanta muerte. Todo siempre fue tan asquerosamente previsible. Tan berreta.

Necesito saber que a pesar de que todo, siempre va a quedar una Luz. Que siempre vas a estar.
No te das una idea cuanto te extraño Amor, por vos mismo, por ser la idea más increible que pude haber vivido. Vos sabés que siempre te valoré por encima de quién me haya tocado en suerte. Siempre te respeté por encima de todo.

Quizás la única idea que vale la pena. Ya no se.

Por más que haya tratado de vivirte en todo momento por encima de cualquier de las personas que amé, siento que me dejaste: A vos "puto sentimiento de amor" te pido que me des señales de vida.

No puedo digerir tu ida. No puedo dejar de llorar en soledad que te fuiste. No me digas que fue para no volver, no podría creerte. No podés ser tan forra, n creo que seas así.

Y la vida sigue y no tengo la más puta idea de cómo. Hace dos años que me hago la misma pregunta pelotuda.

Siento que estoy en piloto automático y que en cualquier momento por cualquier cortocircuito, por más chico que sea, todo se puede ir a la mierda.

Todo puede irse a la mierda. Sin más penas ni glorias. Solo tu memoria que sigue viva y que no me deja sentir otra cosa.

Te voy a hacer sincero: esto que siento si me hace sentir vivo, aunque obviamente no de la mejor forma posible, por así decirlo.

Pero no doy más, necesito empezar a ser feliz, ayudame.

Si tan solo pudiese creer en los sueños.

Quiero morir de amor, así de mersa, saber que el mundo todo no es suficiente a lo que podría llegar a sentir. Vivir esa paz y plenitud del deber cumplido con uno mismo.

Morir de amor y de felicidad, que es lo mismo.

Estoy cansado de tan solo sentir lástima por mi mismo. Estoy podrido de ser tan pelotudo. Estoy harto de ser tan miserable, tan sin nada.

Necesito ponerte una cara. Amor, que te hagas de carne y hueso no estaría nada mal.

Es cierto que no te pido que te corporices, pero tan solo decime que podés ser posible.

Yo, el Hermano Menor pidiendo ayuda. Justo yo, el forro autosuficiente pidiendo la escupidera.

Ojalá que si. De una buena puta vez.

martes, 3 de enero de 2012

Diario íntimo

No quiero ni pensar lo que sería poner un corrector automático sobre las cagadas que escribo. La máquina explotaría. Más vale que siga siendo todo fruto de un impulso y listo. Ya está. Ya me descargué. Ya viví, soñé, partí y vomité todo encima, en solo una entrada de blog. Sin (más) palabras.

Hoy me di cuenta de mi capacidad de sentir selectiva y de que aunque no lo acepte, tengo a flor de piel a todos mis fantasmas.

Como ellos están presentes a mi lado con asistencia perfecta, todos juntos bailan a mi alrededor y me dan un discurso muy sordo, disperso, mal escrito, muchas veces sin sentido común y menos lógico. Pero una directriz siempre está en cada entrada.

Mis miedos me guian y me dan un rumbo, y hasta placer diría.

Mi nada es un todo y me marca: Yo, (dicho con impostura de Hermano Mayor) que aunque no lo crea soy obsecuente con todo, no puedo dejar de seguirla.

Quedé vulnerable y saber que mis miedos están acá me gusta.

No tengo la más puta idea de como resolver mi vida. Al menos voy reconociendo que tengo compañía: Mis Fantasmas.

Por algo tengo que empezar.


Gracias.

viernes, 24 de junio de 2011

Tiempo

No me voy a desenmascarar de un día para el otro. Tampoco me voy a sacar el personaje en ese tiempo. No se si quisiera hacerlo. Por más de saber que no es lo mejor, se me cuesta vivir sin mi personaje.

En realidad siempre supe quien era y como era. A mi mismo ya no me puedo seguir engañando. No me hacia falta explicarme porqué sentía de tal manera sino aceptarme.

Solo me veo simple, animal, aleatorio. Y un poco a la deriva, porqué no, pienso, como para ponerle un poco de pimienta al asunto.

No me siento raro. No siento que esté recorriendo un camino nuevo sino que estoy dándome cuenta de lo auténtico que necesito ser conmigo mismo.

A medida que me voy poniendo viejo estoy cada vez más seguro de que nadie cambia. Las circunstancias tampoco nos cambian a pesar de creer que lo hacen. Tan solo suelen sacar a la luz aspectos que teníamos más o menos guardados.

Siempre fui escéptico de todo lo no problable.

Nunca me maravilló nada de lo que no fuera perceptible. Siempre me fascinaron mis apetitos básicos (lo digo en forma fina). Si, todos y lo más curiosos posibles. Siempre supe que recién a partir de esos apetitos podía empezar a encontrar la felicidad. Siempre lo supe. Nunca fui del todo honesto conmigo mismo como para reconocerlo.

No tuve que pasar una etapa de incertidumbre y dudas pesadas o sombrias o descubrimientos reveladores para llegar al hoy. Solo tengo que mirarme y cagarme de risa de mi mismo y de mi naturaleza simplona y errática en todo. Me da mucha paz y tranquilidad ser así.

No voy a esperar nada de nadie, solo de mi. Lo único que puedo pautar es lo que yo haga. Lo único que puedo hacer es dejarme llevar y que sea lo que sea. Mi devenir pretencioso es solo dejarme llevar y ser lo más simple que me pueda descubrir.

Valorar mis expectativas diarias que me llenan y me dan mucha alegría. Cuando más simples o concretas mejor y más efectivas. Más natural, más real, mas vivido. Simple.

Mi error fue pensar que las situaciones límites nos cambian y tan solo actuan como excusas para descubrir nuestra verdadera forma de ser. No puedo seguir culpando de mi personalidad a las muertes de mis seres queridos. Siempre fui igual y tengo que aprender a valorarme en base a mi propia forma de ser.

Siempre traté de dar lo que pude. Se que muchas veces no me esforzé demasiado en dar lo mejor de mi. Se que muchas veces aparenté ser otro.

Sin embargo se que mi risa siempre me va a acompañar. Se que siempre lloré con el corazón y que eso me hizo sentir siempre con paz conmigo mismo. Por más que haya sentido cosas feas.

Siempre amé y fui leal y honesto. Se que me até a miles de formas y convencionalismos pelotudos solo para parecer agradable a otros. Se que lo hice consciente, por sobrevivir y por miedo a no ser aceptado.

No obstante siempre supe que por más caretas que pudiese tener, mi verdadera personalidad siempre se filtró un poco a través de mi acidez.

Me permití llorar de amor como buen pelotudo. Muchas veces. Y sentirme orgulloso de todas. Saberme vulnerable es lo mejor.

Hoy es hoy. ¿Serás así nomás?

No me importa tabular afectos. El sentimiento es siempre el mismo y no importan las formas de cado uno. Solo hacerte saber que me importa ser parte de tu mundo y que por más que le de mil vueltas, me pese reconocer que mi autosuficiencia es solo una fachada. (donde queda mi jactancia de hermano menor, no lo se !!)

Estoy rodeado de gente hermosa en todos los sentidos inimaginables. Ellos muchas veces no se dan cuenta de toda la capacidad de dar que tienen pero me hace muy feliz y me llenan solo de pensarlo.

Mi verdadera soledad es verme solo, pensando en toda la gente que quiero.


Mi verdadera soledad es verme solo, pensando en toda la gente que quiero.


Si me dejo llevar, soy feliz, sino no. Es así de simple. Si valoro mi risa por más sarcástica que sea, se que soy yo y que todo va a seguir bien. Sino es así no voy a estar bien.

Así de simple.

Hoy será hoy por más que cueste creérmelo.

¡Cómo me cuesta! Que berreteada insoportable.

viernes, 27 de mayo de 2011

Nada

No se si definirte de una forma real o no. Ya ni la forma importa.

No recuerdo bien cuando te fuiste, cuando fue la última vez que me acuerdo de tu risa y de tu mirada simple y terrible, mas bien diría atroz. (por el cagazo que me da pensarte)

No recuerdo nada porqué no quiero hacerlo, porqué no puedo más seguir así. Está bien, me reconozco, estoy más pelotudo e insensible que nunca. (ya no es novedad que soy imbancable)

El amor toma formas que no podemos dominar, por eso es amor. Si vos fueses una persona de carne y hueso, al menos tendría más armas para enfrentarte. Pero no. Sos tan solo una idea: una nada simple, una idea simple y pura. Nada de nada.

Y ahora no se ni donde estoy parado.

Antes al menos sabía que mi pelotudeo existía y soñaba en darte un nombre. Ahora la nada es lo que me queda.

Me hubiese encantado ser crédulo pero nunca lo fui, ni desde muy chico. Me hubiese encantando creer que los reyes magos existían.

Me hubiese encantado creer en alguien que me haya creado a su imagen y semejanza como para justificar mi soberbia y pendatería de medio pelo.

Me siento solo sin la nada.

Tengo todo por hacer y nada que perder, porqué parto de la nada.

Sin nada: Decir despojado sería demasiado pretensioso, pelotudo y ridículo.

La nada es nada, sin atributos, por eso es nada. Mierda.


Ojalá que aunque sea tenga miedo a la nada. Sería un avance. Me conozco.


Ojalá así sea.